Historia del Burlesque.
Cuando hablamos de burlesque nos acercamos a un mundo lleno de Glamour, desde un concepto sexy y a una moda inspirada en las “chicas pin-up”, en las estrellas de cine de los años 40, y como no, en los corsés, zapatos de tacón, lencería sexy, plumas……
En el siglo XIX, en EEUU y en Gran Bretaña, el Burlesque era un espectáculo de parodia a los pasatiempos de la aristocracia y los ricos industriales, para entretener a las clases menos adineradas. Ante todo, existía una trama: una canción con su letra alusiva, un número de baile, un número cómico.
Es en el teatro victoriano donde el Burlesque, enmarcado dentro de la variedad de espectáculos conocidos como Extravaganzas, empezará a cobrar sus características más modernas, que cristalizarán en el Burlesque erótico americano: el envoltorio musical, la parodia de éxitos y personajes del momento y la presencia de actrices sexys en indumentarias exóticas.
Mientras perdía fuerza en su país de origen, el Burlesque se establecía con éxito imparable en los Estados Unidos. Aunque ya desde 1840 empezaron a exhibirse producciones “burlescas” inspiradas en el estilo británico, hacia el último cuarto del siglo XIX el Burlesque yanqui había cobrado una estructura y personalidad únicas, con espectáculos que se dividían habitualmente en tres partes: una primera con números musicales marcadamente sexys, protagonizados por chicas y grupos de bailarinas, intercalados con actuaciones de humoristas profesionales –hoy diríamos “monologuistas”-; la segunda, una serie de números de variedades sin participación femenina (magos, malabaristas, etc.); y la tercera, una apoteosis final con el cuerpo (nunca mejor dicho) de baile en pleno, especialidad en la que destacó desde temprano la compañía Madam Rentz´s Female Minstrels, caracterizada por sus rostros pintados de negro en la tradición del llamado minstrel show.
En las primeras décadas del siglo pasado, Estados Unidos tenía por lo menos dos grandes compañías de Burlesque itinerantes, además de muchas fijas en grandes ciudades como Nueva York, Chicago o Los Ángeles. Los locos años veinte fueron una época dorada para estos espectáculos, asociados con el ambiente de mayor libertad sexual, las flappers y el jazz.
Neoburlesque:
A principios del siglo pasado, varios teatros de ciudades importantes en Estados Unidos comenzaron a ofrecer una nueva versión del Burlesque clásico.
Manteniendo la elegancia y belleza nostálgica de los antiguos espectáculos, pero a su vez con mayor dinamismo, números más dancisticos y menos ropa. Concepto en el que importa más la forma en que te desnudas, que el desnudo mismo.
Uno de los lemas principales del Neoburlesque es, precisamente, la recuperación del modelo femenino propio del periodo clásico del género.